15/07/2013

Algunas preguntas para María Dolores de Cospedal

 

 

Entre los muchos papeles que Luis Bárcenas ha aportado al juez Ruz, hay uno especialmente comprometedor para María Dolores de Cospedal: es el recibí por 200.000 euros en efectivo que firmó el gerente del PP en Castilla-La Mancha, José Ángel Cañas. Según la versión de Bárcenas, que ha ratificado ante el juez, ese dinero lo cobró de Sacyr a cambio de una adjudicación millonaria en el Ayuntamiento Toledo y después –recibí mediante– se lo entregó a José Angel Cañas para pagar la campaña de María Dolores de Cospedal en las elecciones autonómicas de 2007.

 

Según Cospedal, el recibí de su gerente no prueba nada, aunque el dinero se pagase: “Esos 200.000 euros es dinero que Bárcenas dio al PP de Castilla-La Mancha para la campaña de 2007, como hizo con los otros gerentes regionales. Es una historia absolutamente disparatada y mentirosa”, aseguró este lunes en la sede del PP. Sin embargo, hay algunas preguntas que debería contestar ella o, en su defecto, el juez Ruz. ¿Entregó ese dinero en efectivo Luis Bárcenas a José Ángel Cañas, como corrobora el pagaré? ¿Para qué necesita un partido 200.000 euros en billetes durante su campaña electoral? ¿No le extrañó a su gerente –si es que Cañas no sabía nada más– que ese dinero para la campaña llegase así y no por transferencia o cheque? ¿Es normal que un partido que ha aprobado una ley para limitar los pagos en efectivo superiores a los 2.500 euros maneje 200.000 euros en billetes? Y la pregunta más importante: ¿figuran esos 200.000 euros en la contabilidad oficial de la campaña de María Dolores de Cospedal?

 

 

Ignacio Escolar
Ignacio Escolar

02/02/2013

La credibilidad de Rajoy está desahuciada

 

Igual de contundente que cuando negó la subida del IVA. Con la misma rotundidad con la que desmintió la congelación de las pensiones. Con la misma credibilidad con la que aseguró que no habría copago, ni subidas de impuestos, ni amnistía fiscal, ni recortes en la sanidad y la educación. Con la misma seriedad con la que afirmó que él lo que dice lo cumple, que siempre nos diría "la verdad".

 

Igual de riguroso que cuando defendió la inocencia de Jaume Matas, la integridad de Francisco Camps, la honestidad de Luis Bárcenas... Tan duro como cuando explicó que el caso Gürtel era una cacería contra el Partido Popular, como cuando abrió una comisión interna por el espionaje en Madrid. Con el mismo rigor con el que ha aplicado el "código ético" del PP contra el "político ejemplar" Carlos Fabra o contra los diez imputados con escaño en el grupo parlamentario popular en Valencia. Con la misma transparencia con la que hoy se ha negado a responder a la prensa, una vez más.

 

Mariano Rajoy ha hipotecado su futuro político a su palabra, pero tiene un problema. Su palabra ya está desahuciada. Su credibilidad acumula demasiados impagos ya.

Julia Otero

Periodista

La herencia recibida

Viernes, 25 de enero del 2013


Hay tronos que se heredan sin consanguinidad ni pamplinas dinásticas. Por ejemplo, el departamento de tesorería del PP. Sanchís, Naseiro y Bárcenas se han ocupado durante casi tres décadas de los dineros de la calle de Génova. El primero es hoy un próspero terrateniente en Argentina, cargado de limones y millones. No es mala trayectoria para un joven sin estudios superiores que empezó vendiendo fruta en Barcelona. Le sustituyó en 1987 Rosendo Naseiro. Hijo de una humilde familia de Lugo, trabajó en tintorerías y en un almacén de carbón hasta que montó su propio negocio de máquinas de lavandería. Es Manuel Fraga quien le pide que se ocupe de las finanzas del partido.

 

Todo fue bien hasta que en 1990 le detienen e ingresa en prisión durante una semana. La fiscalía le acusa de financiación ilegal de partido, soborno y compra de votos. Sin embargo, el llamado 'caso Naseiro' --en el que estaba también implicado su antecesor, Sanchís-- no prosperó, no por falta de pruebas, sino porque las que la justicia tenía en la mano fueron invalidadas: las comprometedoras conversaciones telefónicas, que fueron difundidas incluso públicamente, no pudieron considerarse prueba del delito al no haber sido autorizadas expresamente por un juez. Los teléfonos pinchados por orden judicial buscaban narcotráfico, no corrupción económica, y por eso el Supremo le absolvió. Son las garantías procesales que no todo el mundo tiene la suerte de que le apliquen. Tocado que no condenado, abandonó la política y se convirtió en uno de los coleccionistas de arte más importantes, hasta hacerse con la mejor colección de pintura española en manos privadas. Hace 6 años vendió al BBVA una parte de ella y el banco la donó al Museo del Prado, previo pagó a Naseiro de ¡26 millones de euros! El director del Prado dijo entusiasmado al recibir aquellos bodegones del siglo XVII y XVIII que la colección era un "auténtico botín". Si creen ustedes que es un chiste, acudan a la hemeroteca del 19 de julio del 2006. A veces la realidad es más audaz que la ficción.

Más cuadros

Y llegamos a Luis Bárcenas, discípulo y amigo de los anteriores. Cuando Hacienda descubre un extraño movimiento de 350.000 euros --que la policía considera un ejemplo de libro de blanqueo de capitales--, Bárcenas alega que ese dinero era para adquirir un cuadro pero que al final no se produjo la operación. ¿Saben a quién cita como intermediario? ¡A Naseiro! Cuando hace 3 años, Garzón le imputa finalmente en la trama Gürtel, el tesorero del PP le pide a un amigo de total confianza que vaya a Suiza y cambie de sitio sus 22 millones. De hecho, ya no están allí. ¿Saben quién es ese amigo? Ángel Sanchís. Es la última revelación de esta semana, como resultado de la comisión rogatoria enviada a Suiza por el juez Ruz.

Es realmente prodigiosa la prosperidad económica de cuantos han ocupado el sillón de tesorero del Partido Popular. Entre la herencia recibida, debieran hacer constar los conocimientos y la astucia para la multiplicación de los panes y los peces. Esa es una dinastía y no la de Falcon Crest.

 

24/01/2013

Juan Torres López

Datos del paro: A ver qué dice ahora Rajoy

 

En contra de lo que había asegurado a sus electores, las políticas de Mariano Rajoy no sirven tampoco para reducir el paro. Ya no hay excusas y los datos de la EPA son concluyente: de no haber sido porque unos cuantos miles de jóvenes se han retirado del mercado de trabajo y ya no constan como población activa, el número de parados de la encuesta superaría los seis millones. Una desastre nacional al que se sigue haciendo frente de manera equivocada.

 

Tal y como habíamos señalado multitud de economistas, la reforma laboral de Rajoy solo iba a facilitar el aumento de los despidos y para nada iba a contribuir a que aumentase el empleo. Así ha sido.

Advertimos que los continuos favores a la banca (el último de los cuales es tan sencillamente vergonzoso como cambiar la ley para que los delincuentes condenados en firme puedan seguir dirigiendo entidades financieras) no iban a permitir que se recuperase el crédito que necesitan las empresas para recuperar la actividad y el empleo. Lo estamos viendo.

Y adelantamos que reducir continuadamente el ingreso de la población de menor renta solo conseguiría hundir cada vez más la demanda y el mercado interno y aumentar de esa forma el desempleo. En la EPA está la prueba.

Rajoy no puede seguir escudándose como siempre en la herencia recibida, ni tampoco en las imposiciones de Bruselas. Aunque es cierto que el camino es estrecho por el diseño tan inadecuado de la unión monetaria, incluso así hay alternativas a la mano para cambiar de políticas y poder darle la vuelta a la situación.

 

Continuar dando por bueno el status que impone Europa es un suicidio y seguir aplicando las políticas de austeridad solo va a llevarnos a empeorar todavía más nuestra situación económica.

España no puede seguir así. Es urgente considerar que tenemos a nuestro alcance otras posibilidades e instrumentos que podrían cambiar incluso en muy breve plazo el escenario en el que nos movemos.

 

Con una moneda complementaria al euro utilizada exclusivamente para los intercambios internos podríamos eludir los problemas de financiación que nos ahogan y proporcionar liquidez a la economía, además de lograr otros beneficios que nos darían más equilibrio exterior y estabilidad interna. Disponiendo rápidamente de una entidad de crédito pública podríamos acceder, en las mismas condiciones que las privadas que la están dilapidando, a la financiación ilimitada al 0,75% que proporciona el Banco Central Europeo y proporcionarla así a empresas y consumidores. Y si en lugar de dejarnos gobernar por partidos corruptos alcanzásemos un gran acuerdo nacional para llevar a cabo medidas de este tipo y para repartir las cargas y los beneficios de otro modo estaríamos en condiciones de hacerle frente con más fuerza a la crisis y a las manipulaciones políticas que aprovechan el comportamiento pusilánime antes de Zapatero y ahora de Rajoy para beneficiar a los grandes grupos de poder. Y también, entre otras cosas, para renegociar la deuda y reestructurarla repudiando la que es francamente ilegítima, o para crear un nuevo marco institucional que favorezca la creación de riqueza y la complicidad social y no la corrupción y los pelotazos de los grupos oligárquicos.

 

¿No son bastantes seis millones de parados para despertarnos de la anestesia?

 

 

 

 

 

18/12/2012

Artuto González.

 

El impudor del PP 

Una de las señas de identidad más relevante de los españoles es culpar al otro. Siempre y en todo. Nosotros nunca somos culpables de nada, los culpables son los demás.

En la reunión a todo trapo de interparlamentarios del Partido Popular que está teniendo lugar en Toledo para justificar y celebrar los avances realizados durante este año de gobierno, su presidente Rajoy ha sentenciado que el PSOE cargará con la culpa histórica de la destrucción del estado de bienestar, y que ellos están para reanimar. El PSOE fue y es el culpable de todo. Naturalmente ‘olvidó’ apuntar que, por ejemplo, la Asociación de Banca de España atribuye la causa de la burbuja inmobiliaria y subsiguiente estallido a la legislación promovida por el ex presidente Aznar. O que también fue Aznar quien hipotecó el futuro energético de España y el brutal déficit tarifario de la electricidad al forzar a las compañías eléctricas a que no actualizasen las tarifas durante su mandato, dejándolo para su sucesor. Cosas de la frágil memoria. Todo es culpa del PSOE, que, por supuesto, tuvo parte importantísima en la catástrofe económica sobrevenida.

Pero dejando aparte las múltiples promesas hechas por el señor Rajoy durante su etapa de oposición y campaña electoral, y todas ellas incumplidas, como ya se ha repetido tantas veces, el hecho incuestionable es que, con herencia y sin herencia, lo que ha conseguido, y festeja, este Gobierno durante el año es medio millón más de parados y subiendo, déficit incontenible, empobrecimiento general, subida de prácticamente todos los impuestos y tasas, reducción de gasto en servicios públicos esenciales, reforma laboral supresora de derechos largamente conquistados, reducción de salarios, supresión paga extra Navidad, trabajar más horas por el mismo salario, disminución drástica de indemnización por despidos, no actualización de pensiones, aumento desahucios por no pago de hipoteca o impago de alquiler en un 134%, recortes durísimos en sanidad y educación, menos días libres, economía en recesión creciente, crispación social, dos huelgas generales y protestas continuadas de profesiones más destacadas, nulo crecimiento empleo, disminución del consumo, sin perspectiva alguna de creación de empleo, amnistía para defraudadores, congelación sueldo funcionarios, copago medicamentos, tasas judiciales abusivas, negación ayudas a enfermos dependientes, negación asistencia sanitaria a inmigrantes sin papeles, empeoramiento conflicto territorial catalán, retroceso ideológico escandaloso, endurecimiento policial, limitación derechos civiles, indultos perversamente intencionados, connivencia con la Iglesia Católica y mantenimiento de privilegios económicos y educativos, y, sobre todo, la lacerante angustia transmitida a los españoles ante su futuro, con predicción de los organismos internacionales de que en 10 años el 40% de la población vivirá en la pobreza. Y aún dice Rajoy que han sido equitativos a la hora de repartir esfuerzos. Y así hasta ocupar toda la extensión del artículo. ¡Y todavía presumen y se muestran satisfechos! Nada de autocrítica. Todo fantástico. La culpa, toda, siempre es del otro, nunca de uno mismo. El cinismo del PP. ¿Puede un Gobierno hacer lo que quiera?

 

Noticias DCLM 

SOCIEDAD

15/10/2012

Cómo deshacer una Región en tres sencillos pasos

Jesús G. Villalta.
Decano del Colegio Profesional de Doctores y Licenciados de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha.
Doctor en Ciencia Política.

 

La experiencia nos ha demostrado que hacer una región como la nuestra viene llevando una media de 30 años, que es lo que se ha tardado en dotarla de infraestructuras, servicios sociales, sanitarios, educativos, y algún horizonte o expectativa vital y profesional para sus ciudadanos.

Treinta años es lo que se ha tardado en sacar a Castilla-La Mancha del rincón de la historia, en algunos casos del sumidero de la historia, treinta años, es lo que habíamos tardado en dejar de suministrar emigrantes a todo el territorio español y en conseguir que un cierto sentimiento identitario y de pertenencia, no excluyente, brotase entre la ciudadanía, a pesar de que desde los mal llamados territorios históricos del resto de España se nos negaba esa posibilidad, y a pesar de que nuestra proximidad a territorios más industrializados como la provincia de Madrid o del País Valenciano hacía que la identidad colectiva no fuese nuestro motor de desarrollo como sí lo ha sido en otros territorios.

 

Conviene recordar aquí que hasta no hace mucho la provincia con más nacidos en Castilla-La Mancha estaba fuera de Castilla-La Mancha, nos referimos a Madrid, hoy la cuarta provincia con más nacidos en Castilla-La Mancha después de Toledo, Ciudad Real y Albacete.

Nunca fue nuestra tierra un lugar cómodo para los que querían hacer de la diferencia una identidad, y del lugar de nacimiento una garantía de desarrollo económico, por el contrario lo que si que hemos vivido en muchas de nuestras familias ha sido la comprobación de que nuestros padres y nosotros mismos hemos tenido que ir a trabajar fuera, en otros territorios como única alternativa, como única expectativa de desarrollo personal y/o familiar.

 

Sirva como ejemplo la que se llamó la generación del trasvase, a la que pertenezco, aquella que en los 70, con una sequía de las "pertinaces" sacudiendo el territorio regional, emigró por toda España con maleta de cartón mientras que el gobierno de la dictadura inauguraba un trasvase para enviar el agua que no teníamos a otra tierra para que allí sí, hubiese desarrollo.

Pero murió Franco, y a base de negociación y de consenso, de acuerdo y de heridas a medio cerrar aprobamos una Constitución que organizó a España en Comunidades Autónomas, y unos cuantos de los nuestros, de nuestros paisanos, creyeron que ahí podríamos encontrar por fin la manera de construir un futuro para nuestros hijos, una panda de locos, sin duda, que con poco más que sus ganas y tiempo robado a sus familias construyó una región de la nada, unos locos a los que lo único que les unía era la creencia en que esta tierra podía ser algo más que una fábrica de inmigrantes y una finca para escopetas nacionales.

 

En treinta años se hizo esta región, se hicieron escuelas, centros de salud, hospitales, residencias, cada pueblo construyó su polígono, se ayudó a los agricultores para que pudieran serlo, se hicieron institutos de secundaria, y Oh cielos ¡una universidad!. Nos dotamos hasta de nuestro propio parlamento para que los ciudadanos de la nueva región decidiesen sobre las políticas a poner en marcha en su territorio, se construyeron autovías para que ser tierra de paso también nos beneficiase a los que no pasábamos de esta tierra… Se hizo una región.

Analizar y relatar todos los pasos dados llevaría mucho tiempo, pero para desandarlos han bastado unos meses.

Esta paradoja se explica fácilmente, la descentralización y el estado de las autonomías sirvió para hacer llegar el sistema de bienestar a nuestra tierra, el bienestar fijaba la población al territorio y la población identificada con su entorno, construía su proyecto vital en la región, deshacer eso ha sido muy fácil, y la crisis ha ofrecido la excusa perfecta para los que nunca creyeron que los castellano-manchegos mereciésemos decidir sobre nuestro futuro y el de nuestros hijos, muchos de ellos están hoy en el gobierno regional, y es bueno recordar también que algunos de los que están colaborando a deshacer esta región son lo que son hoy y están donde están por los esfuerzos colectivos que nos permitieron tener por ejemplo una Universidad en la que se han titulado.

 

Sin profundizar podemos decir que han bastado tres pasos para terminar con el sueño colectivo de construir una región que fuese capaz de amparar a los que nunca pudieron disfrutar del cobijo de su tierra, ni soñar siquiera con vivir mejor sin tener que emigrar.

Primer paso. Construir un relato nuevo en el que se acuse al gobierno anterior de ser el causante de la crisis en Castilla-La Mancha, este argumento es tan endeble que para derribarlo basta con mirar a otros territorios cercanos como Valencia o la Comunidad de Madrid gobernados desde hace más de 15 años por los correligionarios del gobierno actual de Castilla-La Mancha. Pero para el actual gobierno ha servido como excusa para detener y cancelar todas las iniciativas que estaban en marcha. Para encontrar defensores de esta premisa el gobierno ha llenado sus filas de tecnócratas de segunda (que no quiso ni Esperanza Aguirre para Madrid, ni Rajoy para España) que ni viven ni pagan sus impuestos en esta región y que se limitan a cuadrar balances sentados en sus despachos de 9 a 3 sin haberse tomado la molestia de visitar las localidades en las que aplican sus recortes, ni de mirar a la cara a los ciudadanos que dejan sin ayuda a la dependencia o sin escuela rural o sin consultorio, o sin línea de autobús. Además cuenta con una Televisión Regional, todavía pública, que ha pasado de ser un aburrido canal de toros y películas españolas de los años 70 que no veía casi nadie, a ser un burdo altavoz en el que el gobierno regional ha colocado a todos sus amigos que no encontraban trabajo en telemadrid, en el que está terminantemente prohibido que nadie haga crítica al gobierno y en el que el poco dinero público que parece quedar se lo reparten empresas productoras de las que se dice que están vinculadas a familiares del ejecutivo, y por cierto que sigue sin ver casi nadie.

De este nuevo relato hace falta recalcar algunos datos: La presidenta no puede saber los efectos de sus recortes en esta región simple y llanamente porque ni vive ni viene a esta región, porque está a otra cosa y porque ha decidido que la mitad de los ciudadanos, todos los que no la votaron, son culpables de lo que le pasa a la otra mitad, en una manifiesta apuesta por cualquier cosa menos por el consenso social.

 

Segundo paso. Convertir la gestión del gobierno regional en una especie de ejercicio meritorio para que la presidenta gane la consideración de los dirigentes nacionales de su partido y del presidente del gobierno de España, exigiendo austeridad a diestro y siniestro después de haber quedado contrastado que ha tenido al menos tres salarios públicos simultáneos. Aprovechar la crisis y el déficit público, que lo había, y mucho, probablemente porque mucho era lo que había que hacer para sacar a esta región del agujero en el que la historia la había dejado, para terminar con lo único que sostenía esta región en pie, las políticas sociales… pero… y he ahí la paradoja, sin haber logrado disminuir ese déficit.

 

Un dato que dice mucho de cómo entiende la acción de gobierno esta presidenta es que ha tardado casi media legislatura para reunirse con los agentes sociales, bueno con los sindicatos, porque el representante de los empresarios ha quedado reducido a comparsa, un papelón para un puesto que en esta tierra estaba prestigiado. Pero ha tardado media legislatura quizás porque ha dedicado la otra media a intentar hundir a los representantes de los trabajadores, desprestigiándolos, negándoles su capacidad de representación, ninguneándolos para finalmente recibirlos en el palacio de Fuensalida con un agua de más de 5 euros el litro (casi 800 ptas) sobre la mesa, para recordarles quien tiene estilo y quién no.

 

Es cierto que tal y como está la cosa a pocos ciudadanos les importa como trate la presidenta a los sindicatos, a pesar de que no sea más que un indicativo de cómo trata a todos los que no comparten su opinión. Algo igual que lo que ha ocurrido con la medida de suprimir el salario a los diputados, brillante a nivel comunicativo pero poco efectiva a poco que nos fijemos en cuanto cobrarán los mismos diputados en dietas e indemnizaciones por asistencia a sus tareas, pero… hay que reconocer lo bien que le ha quedado al gobierno una medida que pretende poner el parlamento al nivel de un hobby para ricos desocupados, o notables terratenientes, o empresarios sin principios que legislen a favor de sus propios intereses, mientras que nadie se fija en lo que ha aumentado el paro desde que cambió el gobierno ( y si el paro no es culpa cosa de este gobierno regional sino de la crisis mundial, tampoco lo sería de los gobiernos anteriores, no?).

 

Tercer Paso. Consiste en realizar tantos cambios de la ley electoral como sea necesario para garantizar que los ciudadanos, con el único arma que tienen, es decir sus votos, decidan quien gobierna y quien está en la oposición en esta región. De hecho en menos de 18 meses se ha realizado un cambio en el número de diputados, primero aumentándolo en 4 más de los actuales y luego anunciando que los dejaría en la mitad de los que hoy hay… Aquí siempre surge la pregunta de porqué tanto empeño por parte de la presidente en garantizarse la victoria con algebra electoral cuando su principal objetivo es dejar Castilla-La Mancha en cuanto pueda, probablemente por un ministerio, si el gobierno de Rajoy aguanta, un ministerio que le garantice un cómodo retiro en los consejos de administración de las grandes empresas, puede que al lado de su actual consorte, y mientras, en el camino habrá quedado una región agonizante, con montones de jóvenes formados en su universidad buscando empleo en no importa dónde y de no importa qué.

 

Alguien tiene que empezar a recordar cómo se vivía en esta región cuando no existía la comunidad autónoma porque así se va a vivir de nuevo, se lo dice alguien que decidió en su día que aquí se podía intentar construir un proyecto familiar y profesional volviendo de los lugares a los que mis padres emigraron para ser Castellano-Manchego y que hoy sopesa con más pena que ilusión emigrar de nuevo para darle un futuro a mis hijos, fuera de esta tierra que he visto nacer a la ilusión y que hoy veo deshacerse en la desesperanza.

 

 

 

 

Opinión

Juan Montes

 

 

Demagogia burda y fascistoide

Opinión
Antonio Miguel Carmona

 



No se quiere una comisión de investigación sobra Bankia, ni Aguirre, ni Rajoy. Los motivos, la respuesta a esta negativa, está en las mismas preguntas que podrían hacerse.